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Descubra cuál es la oracion a san benito abad para el trabajo de sus sueños, y disfrute de un empleo hecho a su medida.oracion a san benito abad para el trabajo

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Son muy pocas las personas que se sienten felices por el trabajo que realizan.

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Por eso hacen la oracion a san benito abad para el trabajo, para obtener uno mejor.

Y es que trabajar es tan malo, que hay que pagarle a las personas para que lo hagan.

Pero también hay muchas personas que tienen el trabajo de sus sueños.

Que disfrutan tanto trabajando, que no pueden creer que encima le paguen por hacerlo.

Aunque hay gente que sostiene que mientras más preparado se esté, mejor es el empleo.

Hay otras que creen, que obtener un buen trabajo, también es cuestión de suerte.

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Por ello hacen la oracion a san benito abad para el trabajo, para que sea el que ellos desean.oracion a san benito abad para el trabajo-2

Lo mejor es, como dijo Confucio, trabajar en lo que a uno más le gusta.

Porque de esa manera, no lo verá como un trabajo, sino como un pasatiempo por que el que recibe un pago.

Lo importante es pedirle a Dios el empleo que uno necesita, y no el que uno desea.

Porque muchas veces lo que las personas quieren, no es lo que en realidad necesitan.

Una persona puede anhelar un cargo, por estatus, o por dinero, o por cualquier otra razón.

Pero quizás ese empleo no le va dejar tiempo de compartir con su familia, ni de hacer otras cosas.

Por eso, quizás si es un empleo muy atractivo y lo desea, pero no es el que él necesita realmente.

San Benito Abad

San Benito nació en Italia, en una población llamada Nursia cerca del año 480. Véase oracion a san alejo y san benito para separar.

Él pertenecía a una familia con muy buena posición económica, lo que le permitió estudiar en Roma.

Allí se dedicó a estudiar filosofía y letras, y a perfeccionar el latín, su lengua madre.

Pero el ambiente de aquella ciudad, no le agradaba a san Benito.

Puesto que una gran variedad de jóvenes de diferentes nacionalidades venían a esta ciudad a prepararse.

La diversidad de costumbres y culturas se mezclaban, y hacían de Roma una Sodoma y Gomorra de su tiempo.

Por eso san Benito, apenas concluyó sus estudios, se marchó de esta ciudad.

Pretendía encontrar un lugar más tranquilo, donde pudiera dedicarse a la oración, y a su crecimiento espiritual.

Así llegó a un pueblo en donde se sentía muy bien, pero cierto día se topó con una muchacha que lloraba desconsolada.

Al preguntarle qué le pasaba, esta le comentó que debía pagar por el jarrón que sin querer había partido.

San Benito se conmovió por la pena de la joven, y tomando el jarrón lo volvió a su estado original.

La chica al ver el milagro no cabía en su asombro, y corrió a contar lo que había pasado.

Esto fue suficiente para que los moradores del pueblo quisieran buscarlo para que les hiciera un milagro.

Nuevamente san Benito tuvo que marcharse de aquel lugar.

Porque él no soportaba que lo trataran como a un santo, ni el bullicio de la gente que no lo dejaba meditar.

Sus días en el bosque

A las afueras de aquel lugar, san Benito consiguió unas rocas en forma de cueva.

Allí paso un largo tiempo aislado de todo y de todos, donde sólo un monje de un monasterio cercano, le llevaba alimento.

Su cabello creció y su piel se oscureció por el tiempo que transcurrió viviendo ahí.

Un día unos pastores que caminaban cerca de la cueva, se asustaron al confundirlo con una bestia.

Pero pronto san Benito los calmó con su palabra, y los fascinó con sus enseñanzas.

Prontamente se corrió el rumor que en el monte vivía un hombre sabio, al que todos querían visitar.

Y nuevamente Benito tuvo que escapar de las personas, refugiándose en el monasterio.

Allí los monjes le acogieron, pero algunos sentían celos de sus conocimientos.

Por eso un día trataron de asesinarle, envenenando su comida.

Como él era un hombre de gran espiritualidad, cuando bendijo los alimentos antes de comer, notó que estaban envenenados.

Una vez más san Benito se marchó de aquel lugar, donde le hicieron saber que no era bienvenido.

Así transcurrió la vida de este santo, haciendo milagros y huyendo de las personas.

Hasta que un día cuando se sintió enfermo, se retiró a un monasterio, donde murió en paz.

Hasta el día de hoy, san Benito sigue siendo venerado por sus fieles devotos, que hacen la oracion a san benito abad para el trabajo.

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Glorioso san Benito bendito

Que te destacaste por tu amor y bondad

Por tu devoción cristiana y consagrada vida a Dios

A ti venimos a rendirte nuestro respeto

Y a entregarte nuestro eterno amor

Oh san Benito bendito

Que estás a la diestra de Dios

Te pido que intercedas por mi delante de su rostro

Para que él escuche mi petición

Porque estoy necesitando urgentemente un empleo

Para cubrir las necesidades de mi familia

Y cancelar la deudas que agobian mi vida

Tu que todo lo puedes, santo de mi corazón

Concédeme el deseo para obtener un buen empleo

Uno que me permita desempeñar todos los conocimientos que poseo

Y que me permita ayudar a mi prójimo también

Que sea el trabajo idóneo para mi

Para que pueda pasar tiempo con mi familia y amigos

Te doy la gracias san Benito bendito

Porque tu escuchas las oraciones

Y porque no se ha visto un fiel devoto tuyo

que no le hayas cumplido sus peticiones.

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