San Ignacio de Loyola: Biografía, oración, novenas y más

San Ignacio de Loyola encuentra aquí toda la información sobre este  santo educador por excelencia, sus milagros, sus escritos, la orden de los jesuitas, su lucha en contra del luteranismo y todo sobre su extraordinaria existencia que cautivó a pobres y reyes.
San Ignacio de Loyola

San Ignacio de Loyola Historia

San Ignacio de Loyola nace el 23 de octubre de 1491, como Iñigo López de Loyola, en la región autónoma Vasca, en España, Su nombre, Iñigo, lo cambiaría a Ignacio a partir del año 1534 cuando se gradúa de Magister, en artes lo equivalente a hoy en día a filosofía, su devoción por la doctrina católica surgiría inesperadamente en él cuando contaba alrededor de 26 años.

San Ignacio de Loyola nace en una familia poseedora de muchos bienes terrenales, es oriundo de un valle llamado Loyola, situado en Guipúzcoa, España, cuyas tierras históricamente pertenecen a su familia. Su padre se llamaba Beltrán Ibáñez, señor de Loyola, de casta militar, y su madre era Marina de Sáenz, señora de Loyola, ambos formaron una familia numerosa, tuvieron alrededor de trece hijos, siendo Iñigo el menor de los ocho hijos varones.

Tambien Te Recomiendo Ver...

Su madre, doña Mariana Sáenz, muere cuando San Ignacio era un niño, se supone esto porque no hay mención alguna sobre ella, se sabe su nombre y que cuando Iñigo nació ya  tenía unos 24 años de casada con don Beltrán, luego en su juventud se menciona a su madre de crianza, doña María de Garín, a quien San Ignacio de Loyola  nombra como su madre, la que le amamantó.

Su padre lo envía a vivir a la región de Arévalo, con un familiar, Don Juan Velásquez de Cuéllar,  contador mayor de la casa real  española; lo envía con el propósito de fórmalo como caballero real de la corte del  Rey Fernando II el Católico, tendría San Ignacio 15 años y fue la  forma en que su padre, don Beltrán, quien murió un año después, en 1507, le mostró el camino que quería para su hijo menor, un camino lleno de fama  en la corte real.san-ignacio-de-loyola-1

Su tío político  don Juan Velázquez de Cuellar pierde su influencia en la corte, de la que es, prácticamente, expulsado retirándose, sin prestigio y con deudas a Madrid, donde muere unos meses después, el 12 de agosto de 1517.

Su tía Doña María de Velasco le remitió, con cartas de recomendación, al duque de Nájera, pariente de ambos, y, además le proveyó de dinero, unos 500 ducados, una cifra considerable, y un par de caballos. Se dirige  hacia Navarra en busca del que, para ese entonces, veía como su destino, la milicia en la corte real.

Tambien Te Recomiendo Ver...

En mayo del año 1521 el castillo de Pamplona es tomado por  el ejército francés, que con más de diez mil hombres vencen a las tropas del Virrey  de Navarra, el duque de Nájera quien deja la zona con la excusa de ir en busca de ayuda; en esta contienda San Ignacio, en defensa del castillo, recibe una fuerte herida en una de sus piernas y  en la otra le es causada una fractura de los huesos. Los franceses, que habían ganado aquella contienda, le aplican unas curas y le envían a su región natal, Loyola.san-ignacio-de-loyola-2

En ese tiempo su  cuñada, de nombre Magdalena, le regala unos libros, entre esos libros se halla una recopilación de la vida de los santos y un libro, la Vita Christi. La lectura de la vida de los santos y  de la Vita Christi le inspiran para seguir la senda de la santidad, a partir de ese tiempo comenzará su transformación a ser un caballero al servicio del  Rey de Reyes, Jesucristo.

El otrora Iñigo de Loyola comenzaba a transformarse en una persona muy diferente al que regreso de Pamplona, que solo ambicionaba seguir siendo caballero de la corte real, ser alguien cuya fama y prestigio sea reconocido en todas la regiones, ahora era el naciente San Ignacio de Loyola, el que veneraba a la Virgen María, admiraba a San Onofre y sentía gran simpatía por San Francisco de Asís, y quería imitar la vida de ermitaño de San Ramón Nonato, y viajar a Jerusalén.san-ignacio-de-loyola-3

En 1521, Iñigo comienza su nueva gran aventura, su intención  era llegar a Barcelona, visitar el monasterio de la Virgen de Montserrat y luego embarcarse para tierra santa, a conocer el lugar que donde murió cristo e inspiración de tantas vidas santas, a las que él, San Ignacio de Loyola quería seguir como ejemplo de entrega a Dios.

El 24 de marzo de 1522 llega al Monasterio de la Virgen de Montserrat, en dicho lugar se desprende de su ropaje, se viste de saco, como los monjes  y deja su puñal y su espada ante el altar de la Virgen Morena, pasa toda la noche rezando y al amanecer entrega su ropa a uno de los mendigos que estaba en las afueras del monasterio. Así, en víspera del día de La Anunciación, Iñigo va completando su conversión y entrega al catolicismo.

En Manresa llegó a vivir en una cueva, quizá emulando a San Benito de Nursia cuando era joven, que  se apartó del mundo refugiándose en el monte Subiaco.san-ignacio-de-loyola-4

El rió Cardoner, en Manresa, le inspira a ver las cosas con amplia claridad y entendiendo que las cosas espirituales son los  asuntos  a los que debe dedicarse en el futuro. De sus peregrinajes  por estos lugares recordará las visiones que de la Santísima Trinidad tuvo en la iglesia de los  dominicos, y por esos sitios se inspiró para comenzar el Libro de  Ejercicios Espirituales.

En 1528 San Ignacio de Loyola Inicia sus estudios en la Universidad la Sorbona en París, donde estudia latín y filosofía, pero para poder completar sus estudios tuvo que estar viajando a Londres y Flandes lugares donde pedía limosnas ya que sus recursos eran insuficientes, luego lograr alquilar una parte del cuarto donde se hospedaba lo que le proporciona alivio a sus penurias, además conoce a varios de los que serían sus mejores amigos.

Durante sus estudios en París,  comienza el germen de la Compañía de Jesús, una orden religiosa que tiene por objetivo primordial  el de inculcar en las personas las enseñanzas católicas para lograr su salvación espiritual, que logra fundar en el año 1534 junto con sus compañeros Francisco Javier, Pedro Fabro, Simón Rodríguez, entre otros, y no fue sino hasta septiembre de 1540 cuando el Papa Paulo III da la autorización, mediante una bula, al el funcionamiento de la Compañía de Jesús.san-ignacio-de-loyola-5

San Ignacio de Loyola falleció  el 31 de julio de 1556, en Roma, nos legó su Libro de los Ejercicios Espirituales, su ejemplo de conversión, la tenaz voluntad para lograr el surgimiento de la Orden de los Jesuitas, y su bondad repartida a todo el mundo, sin discriminaciones, a través de la Compañía de Jesús.

San Ignacio de Loyola vida y obras

La vida de San Ignacio de Loyola  comienza en el año de 1491, su nombre de pila era Iñigo,  en la región de Azpeitia, lugar perteneciente al país Vasco, en España,  y donde pasaría su niñez y gran parte de su adolescencia, ya que a los 16 años es enviado a formarse como caballero de la corte real al  Castillo de una de sus tías, doña María de Velasco, esposa Don Juan Velásquez de Cuéllar, contador del Rey Fernando II el Católico.san-ignacio-de-loyola-6

Cuando muere su tío político, don Juan Velásquez de Cuellar, su tía le envía, junto con unas recomendaciones, ante el duque de Nájera, quien era uno de sus parientes lejanos. San Ignacio se pone a la orden de este Duque, quien posteriormente sería nombrado Virrey por el nuevo rey de España, Carlos I. Durante la defensa del Castillo de Pamplona, de una invasión francesa, San Ignacio de Loyola, es herido de gravedad en una pierna, lo franceses lo capturan  y lo envían a su natal Azpeitia.san-ignacio-de-loyola-7

En 1521 de regreso en su hogar  se dedica a la lectura mientras sana su pierna, entre los libros que lee se topa con uno dedicado a la vida de los santos y santas habidos hasta esa época, además lee la Vita Christi, libros que lo motivan a cambiar la senda de su destino, ya que, desistirá, a partir de entonces, de seguir en la corte real y buscará dedicarse al servicio de difundir la palabra de Dios.

En 1522 parte rumbo a Barcelona al Monasterio de la Virgen de Montserrat, aunque había prometido ir a Navarra. En Cataluña, sucede su conversión al catolicismo, entrega sus armas, espada y puñal, ante el altar de la Virgen Morena y pasa la noche, como penitencia rezando, al amanecer se en rumba hacia diversos pueblos, pero ahora iba vestido de mendigo, con un saco, que había cambiado por sus caras y vistosas ropas.san-ignacio-de-loyola-8

En el año de 1528, llega a París, Francia e ingresa a estudiar en la Universidad la Sorbona, institución donde conocería a los  que luego le ayudarían a fundar la Orden de los Jesuitas, la Compañía de Jesús. En 1534 se gradúa de Magister en artes, filosofía, y cambia su nombre, de Iñigo, por el de Ignacio prácticamente en forma definitiva.

San Ignacio de Loyola lideró durante 15 años la Orden Compañía de Jesús, hasta el día de su fallecimiento el 31 de julio del año de 1556, en la ciudad de Roma. En 1622 el Papa Gregorio XV lo canonizó como San Ignacio de Loyola, y fue declarado su patronato celestial sobre los ejercicios espirituales.

San Ignacio de Loyola participó en el Concilio de Trento de 1545 y 1547, y la Compañía de Jesús, los jesuitas, participaron en los años sucesivos.

San Ignacio de Loyola Jesuitassan-ignacio-de-loyola-8

En el año 1540 el Papa Paulo III firma la bula que autoriza formalmente, ante la Iglesia el funcionamiento de la Orden de la Compañía de Jesús, cuyos integrantes tienen entre sus votos, el voto de obediencia al Papa. Es una institución que desde sus inicios en 1534, tiene por misión la promoción de la educación en todas las disciplinas del saber humano, junto con la enseñanza de los valores del catolicismo como fines para alcanzar la salvación espiritual.

Los jesuitas son los integrantes de la Orden de la Compañía de Jesús, orden religiosa masculina adscrita firmemente a la iglesia católica, fue fundada en 1534 por San Ignacio de Loyola como una institución defensora y promotora de los valores del catolicismo. Sus aportes, desde sus inicios, han estado dirigidos a prestar ayuda a las personas más necesitadas, en las áreas de educación y atención social.

San Ignacio de Loyola y la Compañía de Jesús, han expandido su accionar, desde los tiempos del siglo XVI, hacia prácticamente todas las regiones del mundo; en sus inicios su misión evangelizadora en América, África y Asia, fue decisoria para la aceptación de la doctrina católica en esas regiones. A  lo largo de su historia los jesuitas han sido fieles defensores de los valores del catolicismo, por lo que en muchas ocasiones han sido expulsados de países comunistas o ultra derechistas.san-ignacio-de-loyola-9

Las siglas, que están en el sello icónico de la Orden de la Compañía de Jesús, -IHS-  es lo que se denomina un cristograma, y significa, en castellano, -Jesús Salvador de los Hombres-,y en  latín es -Iesus Hominum Salvator– . El sello de la Compañía de Jesús, -S.J.-, –Societas Jesu-, contiene profundo significado religioso que tiene mucho que ver con la  eucaristía, vida y pasión de nuestro Señor Jesucristo.

San Ignacio de Loyola Biografíasan-ignacio-de-loyola-10

La vida de este santo de origen español es extensa y ampliamente documenta, por ello dedicamos está a San Ignacio de Loyola biografía corta, en aras de facilitar su lectura y sin olvidar los aspectos más resaltantes en su trayecto a la santidad.

San Ignacio de Loyola, cuyo nombre de bautismo es Iñigo, nace en España el 23 de Octubre de 1491. Sus Padres se llamaron Doña Marina Sáenz, señora de Loyola, y don Beltrán Ibáñez, señor de Loyola. Loyola es una región, un valle, de Azpeitia ubicado en el país Vasco, España. Su madre muere cuando él era un niño y su padre fallece cuando él tenía unos 15 años, un año después de ser enviado a la corte real a formarse como caballero del rey.

En 1521 regresa a Azpeitia luego de participar en la defensa del Castillo de Pamplona, que estaba a cargo del Duque de Nájera, nombrado Virrey de Navarra, por el Rey Carlos I, en dicho castillo fue gravemente herido en la pierna, por lo que fue enviado a su casa por los franceses.  Durante los meses de su recuperación se dedica a leer la Vida de los Santos y el Vita Christi que su cuñada, Magdalena, le facilita en vez de los libros de aventuras caballerescas que estaban de moda.san-ignacio-de-loyola-11

En 1522, en el Monasterio de Montserrat, entrega sus armas al altar de la Virgen  de Montserrat, y comienza a vivir  y vestir como un monje. En 1528 ingresa a la Universidad La Sorbona, en Francia, donde estudia latín y filosofía. En 1534 se gradúa de Magister y funda la Orden Compañía de Jesús, y presenta a sus primeros discípulos lo que posteriormente será su libro Ejercicios Espirituales, que son  una serie de metodologías  que buscan meditar  la fe católica.

En 1545 y 1545 San Ignacio participa en el Concilio de Trento, dejando sentado el perfil conciliador de la Compañía de Jesús, los jesuitas, en las relaciones con otras doctrinas religiosas. En 1548 San Ignacio de Loyola publica su Libro de Ejercicios Espirituales.san-ignacio-de-loyola-12

San Ignacio de Loyola fallece  en Roma, en el año de 1556, un 31 de julio. En 1622 fue canonizado por el Papa Gregorio XV. Es patrono de los soldados, de la región española de Guipúzcoa, Vizcaya, y de los  Ejercicios Espirituales.

Que hizo San Ignacio de Loyola

Una de las primeras obras de San Ignacio de Loyola fue ayudar a su  prójimo, tal cual hizo en el monasterio de Montserrat, cuando dejó su vistoso y caro ropaje al mendigo, luego que salió de dicho recinto. Luego en su peregrinar San Ignacio de Loyola recorre muchos pueblos, en ese andar, que es el camino de su auto descubrimiento, muchas son las veces que pide limosna para sí y para los olvidados del mundo.san-ignacio-de-loyola-13

Durante su época como estudiante en la Universidad La Sorbona, en París, donde cursa sus estudios superiores, en artes, filosofía y latín, San Ignacio de Loyola, sigue ayudando en hospitales, los más humildes de la ciudad, también pide limosnas para subsistir él y aquellos que reciben su generosidad, los que están desasistidos y abandonados en calles y otros lugares.

La obra de  San Ignacio de Loyola abarca no solo el continente europeo, sino que está presente en gran parte del mundo desde sus inicios a mediados del siglo XVI, cuando los jesuitas comenzaron a viajar, como misioneros, a todas partes y se hicieron presentes en la historia del naciente nuevo mundo, en América.

También es destacable la labor evangelizadora de los jesuitas durante  el establecimiento de la Contrarreforma, que fue la respuesta eficaz de la iglesia católica en contra del movimiento reformista propiciado por Martín Lutero.

San Ignacio de Loyola autobiografíasan-ignacio-de-loyola-14

La autobiografía de San Ignacio de Loyola está integrada por sus memorias ordenadas en once capítulos, compilados por en 1555 por P. Luis Gonçalves da Cámara, este documento comienza con la explicación de  su conversión al catolicismo y la influencia que tuvieron en él la lectura de un libro sobre la vida de todos los santos y el Vita Christi., es una autobiografía rica en detalles sobre la vida y pensamiento de San Ignacio de Loyola.

San Ignacio de Loyola filosofía

Luego de su estadía en el monasterio benedictino de Montserrat, en 1522, San Ignacio de Loyola demostró una filosofía de vida basada en su amor por el más necesitado, por los social mente excluidos, por los cuales pedía limosna para ayudarlos en su diario vivir, fueron  esas acciones benéficas las que lo inspiraron a fundar la Compañía de Jesús, como un ente adscrito a la iglesia católica  y presto a ayudar en las causas sociales.san-ignacio-de-loyola-14

Su pensamiento filosófico lo podemos hallar en su Libro de los Ejercicios Espirituales, donde expone una serie de guías para discernir  los diferentes aspectos de la vida. Otros documentos donde se refleja su filosofía son las Constituciones de la Compañía de Jesús, de 1554, mucha de su filosofía tiene que ver con la defensa de los valores de la Iglesia católica, tal como lo demostró durante su participación en el movimiento de la Contrarreforma.

San Ignacio de Loyola Iglesia

San Ignacio de Loyola fue un fiel seguidor de los preceptos  y valores propios de la doctrina de la iglesia católica, ello es evidente desde que se consagró al catolicismo en frente de la Virgen de Montserrat, en el Monasterio dedicado a dicha virgen,  lugar al que llegó luego de hacer un largo peregrinaje en el que también descubrió su verdadero norte en la vida. En su prédica constante del evangelio y la santa palabra de Dios, siempre actúo bajo los paradigmas  del catolicismo.san-ignacio-de-loyola-15

La adhesión y respecto de San Ignacio de Loyola por la iglesia católica es transmitida por éste a la Orden de los jesuitas, a la Compañía de Jesús, orden  sujeta directamente a los dictados del Papa, a quien debe obediencia según el voto que hacen los jesuitas cuando ingresan a dicha orden religiosa. La Compañía de Jesús ha sido considerada como un cuerpo de élite de la iglesia encargado de difundir la doctrina católica.

Durante el periodo de la reforma y la contrarreforma de la Iglesia católica, la Compañía de Jesús fue uno de los actores  que más defendieron los valores tradicionales de la religión católica y  con ello contribuyeron a desterrar los nuevos preceptos que pretendía imponer el luteranismo, con su proposición del movimiento de la reforma, dicho movimiento, la reforma, proponía suprimir algunos sacramentos y la función de sacerdotes, obispos, cardenales y del papa como mediadores entre el común de la gente y las santas escrituras bíblicas.

Alrededor del mundo, en cada ciudad, en donde el catolicismo se pueda practicar con total libertad, existe una iglesia o una edificación que está bajo la santa consagración de San Ignacio de Loyola, porque su obra evangelizadora, predicadora de los mandatos bíblicos. En señal de devoción y agradecimiento, hay iglesias dedicadas a San Ignacio de Loyola en Roma, en Caracas, en España, en Argentina y en muchas ciudades.

San Ignacio de Loyola Basílicasan-ignacio-de-loyola-16

La Basílica de San Ignacio de Loyola forma parte de un complejo arquitectónico  religioso edificado cercando la casa donde nació San Ignacio de Loyola, en Azpeitia, España, fue construido, todo el complejo en 1689, y luego ha tenido posteriores reformas y adiciones, como el templo y  la Basílica inaugurados en 1738.san-ignacio-de-loyola-48

La Basílica es una hermosa construcción religiosa que sobre sale por su Cúpula, que posee un diámetro de 20 Mts., y 50 Mts., de  altura, Posee un estilo arquitectónico llamado   churrigueresca  propio de la época barroca y fue declarada, por el Papa Benedicto XV, en 1921, como Basílica menor.san-ignacio-de-loyola-47

La  Iglesia del Gesú, en Roma, es el que lugar  que guarda sus restos y  es la sede de la Compañía de Jesús. San Ignacio de Loyola en 1551 encarga los primeros diseños que posteriormente son retomados por Miguel Ángel quien le agrega su talento, su construcción fue iniciada en 1568 y es una de las primeras iglesias con estilo barroco, que sirvió como modelo a otras iglesias fundadas por los jesuitas.

San Ignacio de Loyola Milagrossan-ignacio-de-loyola-16

A San Ignacio de Loyola se le atribuyen  gran cantidad de milagros, sobre todo poco tiempo después de su muerte, entre sus hechos milagrosos se cuenta  la capacidad de librarnos de duendes y demonios, puede proveernos alimentos, ayudarnos en los estudios, muchos de sus tempranos milagros se relatan cómo testimonios, en escritos del siglo XVI, justo en la época de su canonización sucedida 66 años luego de su fallecimiento.

San Ignacio de Loyola, logró despertar, milagrosamente, el amor por el prójimo como acción liberadora en el que todos tenemos la oportunidad, quizá el deber, de participar, desterrando, o disminuyendo, con ello  el sentido del egoísmo, signo muy marcado de las sociedades apartadas de los valores del cristianismo.

San Ignacio de Loyola Ejercicios Espirituales

En 1522 San Ignacio de Loyola visito la región de Maresa, en Cataluña, España, y allí estuvo viviendo durante casi un año, tiempo que empleó en llevar a cabo su concepción de un retiro espiritual, a tal efecto se puso a vivir en una cueva, como ermitaño, porque era el lugar más apropiado que le brindaba la tranquilad y desasosiego para prepararse en cuerpo y alma, y poder entregarse consciente mente al servicio del Señor, Dios todopoderoso.

Durante ese año de 1522 y en la cueva de Maresa, surge de la mente, ya madura para la santidad, de San Ignacio de Loyola, el Libro de los Ejercicios Espirituales, que los concibe, como un proceso de purificación, y como una serie de discernimientos personales acerca de la relación con Dios y la toda la doctrina católica,  de quien se presta a seguir una vida regida por las directrices cristianas.san-ignacio-de-loyola-17

El Libro de los  Ejercicios Espirituales, elaborado por San Ignacio de Loyola se concibe como una serie de meditaciones, provenientes de la perspectiva subjetiva del que los realiza, por ello su realización debe ser en un ambiente de total tranquilidad, un retiro espiritual, y su duración, por normal general, abarca un lapso de tiempo de unos 30 días continuos, aunque hay versiones cortas, propias de este siglo XXI, diseñas para realizarlos en pocos días.

San Ignacio de Loyola configuro sus ejercicios espirituales para ser realizados en forma individual, orando, meditando, discerniendo, pero guiados por lo que él denominó un director espiritual, quien por su experiencia religiosa, ayudará al practicante a descubrir su vocación de servir a los demás y de  vivir bajo las enseñanzas sagradas de la fe católica.san-ignacio-de-loyola-18

De ello se desprende que este Libro de los Ejercicios Espirituales sean una serie de metodologías católicas para no seguir en la senda del pecado, y su objetivo es ayudarnos a vivir en comunión con Jesucristo nuestro Señor. Su práctica es exigida para los que van a ingresar a la  Orden de la Compañía de Jesús, quienes además deberán saberse el Libro de las Reglas monásticas dictadas por San Benito de Nursia en el siglo V, ambos libros adaptados a la vida en los monasterios actuales.

El Libro de los Ejercicios Espirituales fue bendecido y autorizado su uso por el Papa Paulo III en 1548 como guía espiritual de los devotos católicos. En la cueva de Maresa existe un convento Jesuita que data de 1603, cuando inicio como una capilla dedicada a San Ignacio de Loyola. Por este Libro de los Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola fue declarado, en 1622, por el Papa Pío XI, patrono de los retiros espirituales.

Que hizo San Ignacio de Loyola para ser santosan-ignacio-de-loyola-19

Aunque este santo no sufrió las inclemencias del martirio, persecución que padecieron otros santos y no murió como consecuencia directa de defender la fe católica, la beatificación de San Ignacio de Loyola fue lograda gracias a la gran influencia que sobre su realización promovió el Papa Clemente VIII, papa de 1592 a 1605, como forma de hacer visible el sentido de la piedad y solidaridad que San Ignacio de Loyola practicó durante su vida.

En el proceso de beatificación de San Ignacio de Loyola  tuvo gran influencia el Rey Felipe III, rey de  España y Portugal entre 1598 y 1621, quien envío en 1603  a su embajador a Roma, el Duque de Sessa y Vaena, con una carta pidiendo la beatificación y posterior canonización de San Ignacio de Loyola, en dicho documento el Rey Felipe III anexa una serie de milagros sustentados con diversos testimonios a los que pide su posterior verificación.

En 1609 San Ignacio de Loyola fue beatificado por el Papa Paulo V, papa de 1605 a 1621.san-ignacio-de-loyola-20

La canonización y por ende la conversión de beato, venerable, a santo de  San Ignacio de Loyola fue  respaldada por la Reina de Francia María de Medici, esposa del Rey Francés Enrique IV, quien tenía una grata predilección por la Orden Religiosa Compañía de Jesús, aunque años antes esta orden fue expulsada de Francia acusada falsamente de regicidio, logra en 1603 que los jesuitas regresen a territorio francés, y que su monarquía promocione la canonización de  San Ignacio de Loyola.

A la muerte de Enrique IV le sucede, como Reina Regente María de Medici, y luego al cumplir la mayoría de edad, Luis XIII como nuevo Rey de Francia, quien fue educado en un ambiente religioso de gran influencia jesuita,  por lo que se convierte en promotor de la causa de canonización de San Ignacio de Loyola, y así lo expresa en una misiva enviada al Papa Gregorio XIV, donde aboga por la canonización de este santo.

Otra reina que respaldó la canonización de San Ignacio de Loyola fue la Reina Isabel de Borbón, 1602-1644, hija del Rey Enrique IV, casada con el Rey de España Felipe IV, 1605-1665,  y hermana de Luis XIII, además dicha canonización también fue apoyada por el Rey Felipe II de España, como homenaje a la labor social que este santo realizó  a lo largo de su vida al frente de la Orden de la Compañía de Jesús.

san-ignacio-de-loyola-21

El 12 de marzo del año de 1622 el Papa XV, papa de 1621 a 1623, otorga la canonización a San Ignacio de Loyola como reconocimiento a su labor de asistencia social, por ser promotor de una educación con arraigo en la doctrina católica y defensor del catolicismo durante la Contrarreforma. Sobre las acciones que lo hicieron acreedor de su santidad podremos encontrar en documentos antiguos y modernos referentes a San Ignacio de Loyola bibliografía de reconocidos compiladores.

Ese mismo día y año fue canonizado San Francisco Javier, otro jesuita cofundador de la Orden Religiosa Compañía de Jesús, además de otros santos como Teresa de Ávila y San Felipe Neri.

San Ignacio de Loyola santuariosan-ignacio-de-loyola-22

El Santuario dedicado a San Ignacio de Loyola está ubicado en su casa  de crianza en su región natal de Azpeitia, en España y es un conjunto de edificaciones  conformadas por su casa natal, una basílica, un museo sacro, una biblioteca, cuenta con una emisora de radio denominada Radio Loyola, una zona de servicio religioso y de hospedaje, además de un colegio que lleva el nombre de Real Colegio de Loyola. En su arquitectura predomina el estilo barroco lo le confiere una hermosa expresión religiosa.

Su fundación se inicia en el siglo XVII cuando fue adquirida la casa de San Ignacio de Loyola por la Orden de los Jesuitas, la Compañía de Jesús, quienes la regenta y le han hecho las ampliaciones y modificaciones que tiene actualmente, el santuario de San Ignacio de Loyola es considerado uno de los más importantes patrimonios arquitectónicos del País Vasco.

San Ignacio de Loyola medallasan-ignacio-de-loyola-23

Las medallas de San Ignacio de Loyola son piezas elaboradas que se comenzaron a acuñar a principios del siglo XVII con motivo de su beatificación y posterior canonización en 1622, por lo que existen diversos modelos que rememoran ambos eventos, en ella están inscritas las fechas más relevantes de la vida de este santo, como son su nacimiento en 1491, la fundación de la Orden de la Compañía de Jesús en 1534, y su fecha de fallecimiento en 1556, y la imagen de San Ignacio de Loyola.san-ignacio-de-loyola-24

Además están grabadas la palabras, en forma expresa o con iniciales, que conforman los lemas que San Ignacio usó durante su vida, como, por ejemplo,-A mayor Gracia de Dios-., –Vivir la vida como Dios Querría-.,entre otros, además de otros signos alegóricos a este ilustre santo y a la Orden Religiosa Compañía de Jesús, generalmente están confeccionadas en cobre, las más antiguos, y en plata u oro las más recientes.

San Ignacio de Loyola monasteriosan-ignacio-de-loyola-25

El monasterio consagrado a San Ignacio de Loyola es una edificación aledaña a la basílica de San Ignacio de Loyola, forma parte del complejo arquitectónico dedicado a este santo que está ubicado en su región natal Azpeitia, España, sirve como sitio de retiro espiritual y es donde los jesuitas practican las meditaciones y oraciones que les sirven durante la realización de los ejercicios espirituales, dichos ejercicios también son enseñados y dirigidos por ellos, para quienes así lo requieran.

Oración a San Ignacio de Loyolasan-ignacio-de-loyola-26

Santo y excelso San Ignacio de Loyola, admirado y venerado por reyes, reinas y mendigos, porque supiste amarlos en igual medida, y a quienes les mostraste la virtud de las enseñanzas sagradas, intercede por mi ante nuestro Señor Jesucristo en el perdón de mis pecados, y haz que mi conciencia obtenga la claridad del verbo sagrado, te ruego, me ilumines en mi camino hacia la comprensión de la fe en Dios único creador de las cosas del universo. Amén.

Te suplico, ante tu venerable imagen, San Ignacio de Loyola santo, con tu santa aureola, que apartes de mí todos los males que obstaculizan mis aprendizajes de las sagradas escrituras que tanto defendiste, concédeme la gracia de apartar de mi lado las tentaciones, que el demonio con sus intenciones, buscan desviarme del sendero que Jesucristo nos señaló para encontrarnos con nuestro Dios. Amén.

Oración a San Ignacio de Loyola contra el demoniosan-ignacio-de-loyola-27

Jesucristo, Señor omnipotente, vencedor, por la Santa Cruz, de las tentaciones del demonio, y quien con su ejército angelical nos librará, en el tiempo final, de todo mal, te ruego, con mi humana humildad, y por intermedio del santo San Ignacio de Loyola, santo que defendió con tenacidad y benevolencia nuestra fe católica, con su iluminada aureola, de los herejes que promovían su decaimiento, líbrame, con tu santa luz, del demonio sus maldades y tentaciones, te lo suplico, de corazón, en estas oraciones. Amén.

San Ignacio de Loyola, ante ti clamo, como tú sincero devoto y portando la sagrada Medalla de San Benito, a quien también pido, humildemente, por ser santo a quien amo con gran devoción, me ayuden en mi lucha contra las sombras oscuras del demonio, contra el mismo Satanás, que constantemente me pone tentaciones para apartar de mi mente el verbo sagrado, San Ignacio de Loyola en ti pongo mi fe, para lograr al demonio vencer. Amén.

San Ignacio de Loyola agua bendita

Se conoce el uso del agua bendita, para bendecir las reliquias por parte de los integrantes de la Compañía de Jesús, desde por lo menos el siglo XVIII, cuando los discípulos de San Ignacio sumergían en ella las medallas y otros objetos alusivos a su Orden religiosa o a este santo, por eso es también conocida como agua de San Ignacio, en Europa, América y otros lugares. Para obtener la Gracia Divina de esta agua de San Ignacio, se le debe dedicar una oración especialmente diseñada para ese objetivo.san-ignacio-de-loyola-28

El Agua Bendita de San Ignacio de Loyola fue autorizada, en 1866, como de uso sacramental por el Papa Pío IX, papa entre 1846 y 1878, junto con las oraciones y el ritual Ignaciano que se hace para bendecirla, su utilización está dirigida, para obtener la bendición del alma, y es uno de los objetos sacramentales, que al igual de la Medalla de San Benito de Nursia, sirven para combatir al diablo.

También se cree que el Agua Bendita de San Ignacio de Loyola representa las lágrimas de este santo, ya que al rezar constantemente lloraba de alegría, porque según él Dios, Jesucristo o la Virgen María se le hacían visibles, por eso un agua bendita que sea consagrada, mediante una a San Ignacio de Loyola oración para alejar los demonios, tiene efectos milagrosos.

Oraciones escritas por San Ignacio de Loyola san-ignacio-de-loyola-29

Algunas de la oraciones, entendiendo como tal el acto de orar ante Dios o alguna figura representativa de nuestra devoción, escritas por San Ignacio de Loyola están contenidas en su Libro de los Ejercicios Espirituales, también realizó oraciones dedicadas a sus discípulos como la escrita para San Francisco Javier, canonizado en 1619, en su viaje al medio oriente.

Algunas de las oraciones escritas por San Ignacio de Loyola son:

Tomad Señor-, –Alma de Cristo-,-Oración de la Generosidad-, conocida también como –Oración del Scout-, entre otras.

Oración a San Ignacio de Loyola contra los enemigos

Santo, valiente que el castillo defendiste, y luchaste sin rendirte, San Ignacio de Loyola, patrono del soldado, a ti acudo, en esta humilde suplica, para que me ayudes en mi lucha, contra mis enemigos, porque fuiste caballero valeroso que defendió su causa, que tras milagrosa conversión, luchaste con tu prédica en defensa de la  santa palabra de nuestro Señor, Jesucristo, santo que alejas los males, ayúdame, te ruego, te imploro, protégeme de los desmanes de mis enemigos, y líbrame Dios todopoderoso del mal. Amén.san-ignacio-de-loyola-30

San Ignacio de Loyola, fiel servidor de la iglesia católica, maestro incasable de la santa verdad, vencedor sobre las herejías del mal predicador, intercede por mí desde la iluminación del glorioso cielo que hoy habitas, para que Dios le conceda el perdón a este arrepentido pecador, y ruega, te suplico, ante la Virgen María para que me proteja de mis enemigos todos los días; ¡Oh!, excelso, santo bondadoso San Ignacio de Loyola, gracias te doy, y que todo sea para la mayor gloria de nuestro Señor, Jesucristo. Amén.

San Ignacio de Loyola oración de protecciónsan-ignacio-de-loyola-31

Señor Jesucristo, ante tu Divina y eterna presencia, con mi humilde humanidad, me hallo postrado, rogándote permitas, a mi amado santo, San Ignacio de Loyola interceda por mí en el perdón de mis pecados, y le concedas, como siempre, tenerme bajo su protección, ya que él y su sagrada  Orden, la Compañía de Jesús, te rinden profunda devoción, porque eres la Santísima Trinidad y nuestro escudo protector, bríndame Dios mío protección ante las amenazas del maligno y de mis enemigos, San Ignacio, alma consagrada a Cristo, gracias eterna te doy por escuchar mi oración. Amén.

San Ignacio de Loyola, santo que venciste a los enemigos del catolicismo, con tu dorada aureola, que y eternamente alabas a Dios en su glorioso cielo, te ruego tu protección porque nunca has abandonado al rico, al pobre o al más necesitado,  te suplico protégeme de mis enemigos, y de las amenazas del rey de los infiernos, líbrame, santo piadoso, de toda maldad, presta tus oídos  a mis oraciones, aparta de mi lado las malas tentaciones de Satanás, se mi escudo contra el mal . Amén.

Poema a San Ignacio de Loyola

Poema; La Aureola de San Ignacio de Loyola.

Por Epoima, Carrizal, 2017.san-ignacio-de-loyola-32

Naciste nombrado Iñigo en un valle de verde prado/Destinado a ser caballero de la corte y fiel soldado,/Pero por tu gran valentía te hirieron, un mal día,/Te refugiaste en la lectura, para olvidar tu aventura,/Leíste la vida de santos y de cristo nuestro señor,/Eso transformo tu joven corazón, sentiste el llamado de Dios y de Jesucristo, el bien amado Redentor,/Ante la Virgen Morena lograste la santa conversión.

San Ignacio de Loyola, ahora eres otro hombre, con iluminada aureola,/La fe del catolicismo abrazaste, por ella predicaste y luchaste,/La guía del retiro espiritual nos legaste, para mayor gracia de Dios,/Limosnas pediste para alimentar el cuerpo y el alma del mendigo triste,/Al pobre y al rico con la santa palabra y sin distingos alimentabas,/La nueva Orden Compañía de Jesús  es el nuevo crisol lleno de luz,/Que ilumina la educación, la religión, la ciencia y el arte.san-ignacio-de-loyola-33

La Santa Cruz con Jesús Hijo y Señor es tu estandarte, /Fiel obediencia a la Santa Iglesia Católica rendías, /Y enderezaste el camino que el luteranismo desvió,/Dios, un buen día, vio tu obra y como santo, de brillante aureola, a los cielos eternos,/San Ignacio de Loyola, con amor, hacia su luz te elevó.

Oración a San Ignacio de Loyola para alejar personassan-ignacio-de-loyola-34

¡Oh!, Virgen Santísima, madre excelsa y celestial, que inspiraste con tu luz maternal a San Ignacio de Loyola, a seguir el sendero del servicio sacerdotal, a dedicar su vida con su espiritualidad a servir, de obra y ejemplo, a la humanidad, te pido que, humildemente, perdones mis faltas y me permitas, por la gran devoción que te profeso, que San Ignacio de Loyola me proteja, con la fuerza de la fe, alejando de mi entorno a las personas que solo mal me quieren traer, te ruego aléjalas de mi lado y dales a conocer que más les vale hacer el bien. Amén.san-ignacio-de-loyola-35

San Ignacio de Loyola santo fiel de la fe católica, que la protegiste de la torcida retórica, de la apostasía y de la hipócrita herejía, que sobre el catolicismo se erigían, te ruego aleja de mí, como tú y tus fieles discípulos jesuitas alejaron a quienes promovían sobre la iglesia su quebranto, te suplico, aparta de mi lado a las personas de mal vivir, aleja a mis calumniadores, aparta de mi camino a mis enemigos, San Ignacio de Loyola, santo devoto de Jesucristo, a tu bondad y gracia me someto. Amén.

Oración a San Ignacio de Loyola cédula

La cédula de San Ignacio de Loyola es una estampa con su imagen y generalmente tiene la oración Alma de Cristo, escrita por él, además debe poseer la expresión en latín In Dǽmones mirum exércuit impérium , y ser colocada en la parte trasera de puerta principal de la casa, o en los lugares que consideremos necesario, se debe también rezar el Padrenuestro y un Ave María al caer la noche.san-ignacio-de-loyola-36

Ahora, bien, la cédula de San Ignacio de Loyola para que sirve; ella sirve para espantar a los demonios de los lugares donde se coloque ya que surte el efecto de exorcizar a los duendes, brujas, hechiceros y al mismo Satanás, por lo que milagrosamente  y con la fe en Jesucristo nos protege de todo mal.

Que milagros hace San Ignacio de Loyolasan-ignacio-de-loyola-37

Por la bondad y el gran sentido de solidaridad que demostró para con las personas menos favorecidas económicamente, a quienes alimentaba con las limosnas que pedía, San Ignacio de Loyola hace milagros al proveernos sustento si este llegara a faltarnos, también es milagroso si necesitamos alejar a las malas personas de nuestro entorno ya que él, junto con la Orden Religiosa Compañía de Jesús, alejó al luteranismo de que amenazaba los principios del catolicismo.

El poder de obrar milagros de San Ignacio alcanza a espantar de nuestros recintos a los practicantes de magia negra, a las brujas, a los hechiceros, a los demonios y a exorcizar  de nuestras casas a Satanás, y como defensor miliciano de la doctrina católica, hace el milagro de fortalecer nuestra fe, sus milagros discurren igualmente la senda de ayudarnos en la superación profesional, ya que fundó innumerables instituciones de carácter social con este propósito.san-ignacio-de-loyola-38

 

Uno de los milagros más preciados que nos concede San Ignacio de Loyola es poder encontrarnos a nosotros mismo en la fe de Jesucristo, mediante la práctica del discernimiento plasmado en su prodigioso libro de los ejercicios espirituales, que aunque, su objetivo es descubrir nuestra vocación de servir a Dios, nos obra el milagro de encontrarnos meditando y discerniendo consciente mente sobre nuestra relación con las sagradas escrituras y el mundo en el que nos ha tocado vivir, para poder entender, en lo posible, los designios de Dios, nuestro único Señor.

Novena a San Ignacio de Loyolasan-ignacio-de-loyola-39

Esta es una Novena consagrada especialmente a San Ignacio de Loyola donde podemos incluir con fe  su intercesión en favor de algún ser querido que esté enfermo, en estado terminal, o que lamentablemente halla fallecido, igualmente podemos pedir su intercesión por alguna enfermedad o problema grave que nos aqueje. Para que sea apropiada su realización, es menester conocer su vida y obras y respetar los días en que las llevamos a efecto, porque cuando hacemos la Novena debemos invertir tiempo en San Ignacio de Loyola y en Dios.

Himno a San Ignacio de Loyola

El himno a San Ignacio de Loyola o marcha de San Ignacio, más popular que conocemos actualmente, es una sencilla composición musical derivada de canciones populares muy antiguas, se conocen desde los tiempos en que fue canonizado dicho santo, y es a partir del siglo XVIII que destacados compositores crean versiones más acabadas, ya que las primeras interpretaciones de este himno estaba realizadas bajo un estilo barroco italiano de baja calidad.

Una de las versiones más interpretadas se corresponde  con la atribuida al texto compuesto por el sacerdote Agustín de Iturriaga, 1778-1845 y su versión castellanizada es realizada por Gaspar González P., 1863-1947, quien la dio a conocer más allá de las fronteras del país Vasco, sin embargo su versión corta, que es la más popular, sigue siendo de  autores, de letra y música, ignotos.

Que día es San Ignacio de Loyolasan-ignacio-de-loyola-41

Debido a complicaciones con su vesícula biliar, fallece en el año de 1556 un 31 de julio, día que se considera consagrado a San Ignacio de Loyola.  Sus obras escritas tienen el acento en la educación y la ayuda social. San Ignacio de Loyola obras completas; se destacan su autobiografía, El Libro de Ejercicios Espirituales, Reglas de la Compañía de Jesús, Oraciones de San Ignacio y Deliberación sobre la pobreza, entre otras.

San Ignacio de Loyola ejerce el patronazgo sobre muchas ciudades  de países como México, España, Costa Rica, Italia y Argentina entre otras naciones, además San Ignacio de Loyola patrono; es de los soldados, de la Compañía de Jesús y de los retiros y Ejercicios Espirituales. Sus devotos constantemente le dedican oraciones implorándole sus favores, himnos y muchas instituciones educativas llevan su nombre, además de San Ignacio de Loyola película vieja, tenemos desde mediados del pasado siglo XX y una que se estrenó recientemente en 2016.

San Ignacio de Loyola aportes a la educación

La vida de  San Ignacio de Loyola se basó primordial mente en hacer el bien común, pensamiento que lo vemos poner en práctica con la creación de centros de enseñanza, primero en Europa y que luego se expandieron a otros continentes,  muchos eran gratuitos, enfocados en la ayuda social, en principio fueron administrados  por la Compañía de Jesús, de la cual él fue fundador, y pusieron de relieve el pensamiento de ayudar al prójimo, practicado por San Ignacio de Loyola desde que comenzó su peregrinaje  a Jesucristo.

La Compañía de Jesús es una orden religiosa católica que durante los primeros años de fundada, años en los que San Ignacio de Loyola la lideró,  se encargó de crear instituciones que ayudaran al más necesitado, o auxiliaba a los institutos que tuviera tal propósito, sus campos de acción se expandió con la creación de institutos de enseñanzas, como el Colegio Romano, el Colegio Germánico, el Catecumenado de judíos, entre otros institutos.

La Compañía de Jesús durante los años en que estuvo regentada por San Ignacio de Loyola se expandió rápidamente por  Italia, España, Portugal, Francia, Brasil, entre otros países. En el nuevo mundo, América,  los jesuitas promovieron la obra evangelizadora en conjunto con su misión educadora.san-ignacio-de-loyola-43

Existen en cada país instituciones educativas que, como homenaje a su aporte a la educación, llevan su nombre y muchas son dirigidas por integrantes de la Orden Religiosa la Compañía de Jesús, que ha hecho de la enseñanza una de su prioritarias misiones en todo el mundo.

San Ignacio de Loyola festividadsan-ignacio-de-loyola-44

Su festividad es oficialmente el 31 de julio, día en que falleció por complicaciones biliares, sus restos fueron depositados en  la iglesia de Santa María de la Strada, pero posteriormente los trasladaron a la  Iglesia del Gesú, en Roma, Italia, sede principal de la Compañía de Jesús, donde reposan en la actualidad.

El Papa Francisco es el primer papa jesuita de la historia perteneciente a la Orden religiosa de la Compañía de Jesús y por tal motivo generalmente cada 31 de julio le dedica una misa a San Ignacio de Loyola, recordándonos que el discernimiento es uno de los principios que siempre tuvo presente en San Ignacio de Loyola y el cual debemos hacer nuestro para mayo gracia de nuestro Señor Jesucristo.san-ignacio-de-loyola-45

Siendo el Papa actual de origen argentino y surgido de las filas de los jesuitas, y teniendo actualmente, 2017,  al  sacerdote jesuita el venezolano Arturo Sosa Abascal, S.J, como Prepósito General de la Compañía de Jesús, Padre General, se discierne que la conducción de la religión católica o está en manos de la Compañía de Jesús por primera vez en la historia o esta Orden tendrá aun mayor influencia en la iglesia católica.

Además es relevante el hecho que ambos lideratos de la religión católica, el Vicario de Cristo y la Orden Compañia de Jesús, estén  bajo responsabilidad de hombres nacidos  y formados en Sudamérica, región donde existe la mayor concentración de fieles católicos.

San Ignacio de Loyola frasessan-ignacio-de-loyola-46

Las frases de San Ignacio de Loyola son aleccionadoras en cuanto a que nos ayudan a discernir entre si estamos obrando en favor del bien común o nuestro bien personal, o en pro de la salvación de nuestra alma, o por, el contrario, nuestras acciones consciente o inconscientemente causan daños a las demás personas, o nos conducen por sendas distintas a la salvación de nuestras almas, sus frases provienen del Libro de los Ejercicios Espirituales, de su autobiografía, de sus oraciones y de citas bíblicas parafraseadas por él.

Dejar Comentario