Vudú en Haití: amor, rituales, película y mucho más

El Vudú en Haití, es una religión que ha ejercido influencia en otros países y ha originado la creación de otras como la Santería y otras religiones en América; está caracterizada por poseer una tradición y rituales malignos, por lo que ha sido conocido de forma negativa en el mundo.

¿Qué es el vudú en Haití?

El origen de la religión vudú comienza en África Occidental, donde hoy en día se sigue practicando por miembros de las etnias Ewe, Kabye, Mina y Fon de Togo y Benín. También es conocido como vudú a la variante que se originó del sincretismo que se produjo en el área del Caribe entre las creencias que poseían los esclavos trasladados desde el África Occidental y la religión cristiana católica practicada mayoritariamente en esas tierras. En la región caribeña, existe una variante se trata de una religión teísta de un sistema animista, provisto de un fuerte componente mágico. Suele asociarse con otros elementos debido a su vinculación directa con la cosmología y los sistemas de creencias neolíticos, tema que ha generado gran interés para ser estudiado en el campo de la paleoantropología. Entre las religiones más antiguas del mundo, el vudú encabeza la lista.

Como bien conocemos, Haití es un país de negros y en la época colonial existía el tráfico de esclavos hacia América, esta acción produjo un fuerte fenómeno de sincretismo entre esta compleja y bien esquematizada mitología yoruba, como una de las culturas africanas y las creencias cristianas, así como con las religiones nativas de los lugares a donde se transportó a los esclavos.

A partir de entonces, surge el Vudú en Haití con un gran número de derivativos existentes como: la Regla de Ocha o Santería en Cuba, la Santería en República Dominicana, el Candomblé, Macumba, la Umbanda y Quimbanda en Brasil, además de otras manifestaciones africanas que pueden verse en Colombia, Puerto Rico y los demás países del área del Caribe y Sudamérica, entre otros. Algunos de estos derivativos han llegado a Europa en décadas recientes, sobre todo de la mano de emigrantes retornados.

En América, la existencia del vudú constituye un evidente ejemplo de evolución sincrética entre la religiosidad teísta-animista originaria del Golfo de Guinea, tomando en cuenta las creencias cristianas de los esclavistas y reminiscencias locales de los pueblos Taínos, primeros pobladores de las islas caribeñas. De manera que, para el siglo XVII, se inició esta religión cuando muchos africanos del Golfo de Guinea fueron llevados como esclavos hasta Haití y otras islas del Caribe.

A parte del Vudú en Haití, esta religión se encuentra en otras regiones extendiéndose tradicionalmente por los esclavos a Estados Unidos hasta la abolición de la esclavitud, especialmente en Nueva Orleans, a donde llegó a finales del siglo XVIII de manos de inmigrantes haitianos. El gobierno de los Duvalier, comenzó a usar esta religión como creencia oficial del país para reforzar el poder de su gobierno, dada la popularidad de esta creencia y su importancia en la historia del país. Antes de la Revolución de Haití, la ceremonia de esta religión fue realizada por el sacerdote vudú Boukman llevada a cabo el 14 de agosto de 1791 en Bois-Cayman.

Al iniciarse esta religión, no tenía clero ni rituales regulares establecidos (liturgia), ya que los propietarios de esclavos perseguían a todos aquellos que realizaran este tipo de creencias, estos propietarios en cambio obligaban a sus esclavos a convertirse al cristianismo.

El vudú en América, tiene gran vinculación con la santería, que se extendió desde el país cubano aunque tiene naturaleza aún más mistificada por las corrientes cristianas o la Umbanda del Brasil, con un mayor predominio del elemento africano. Esta religión, es una de las máximas expresiones sincréticas del mundo, su característica es la utilización de símbolos y santos católicos para representar a sus loas y ritos antiguos de origen africano, similares a los del vudú.

La Santería en Cuba, tiene sus diferencias con el vudú de culto. Aunque, muchos afirmaban que el vudú se derivaba de la santería por tener sus orígenes semejantes y nombres de deidades equivalentes -en algunos casos iguales-, sin embargo, esta religión en cualquiera de sus variantes, no comparte ni el idioma, ni la teología, ni la liturgia, ni cosmogonía de la santería.

En la cultura popular, el Vudú en Haití ha sido un fuerte referente, debido a que los bokor tienen la capacidad para resucitar a los muertos y hacerlos trabajar en su provecho (zombis), también pueden provocar la muerte a voluntad.

También es de gran interés la existencia de los elementos folclóricos populares conocidos como los muñecos de vudú, ya que pueden representar personas o situaciones y se caracteriza por ser una especie de pequeños fetiches con forma humanoide fabricados con diversos materiales, que afirma la creencia que están vinculados al espíritu de una determinada persona. Todo lo que se le haga a ese muñeco lo vivirá aquella persona que está representada en él.

En el cine o en la literatura, es frecuente encontrar referencias de que estos muñecos o estos fetiches se usan en rituales de magia negra, clavando agujas al muñeco en algún lugar del cuerpo o se le aplica algún tipo de martirio, de manera que la persona que se encuentra representada en él, sufrirá algún mal o una maldición. Sin embargo, en algunos rituales suelen colocar al muñeco los más parecido posible a la apariencia externa de la persona con quién se vinculan, lo que sugiere que, para lograr manipular o torturar, es necesario un vínculo más ligado al mundo terrenal que al espiritual.

En relación a esta religión, existe hoy en día una amplia literatura y filmografía al respecto, pero que posee resultados negativos que ya que, tiende a deformar y demonizar este conjunto de prácticas religiosas. La atención mediática se ha apoderado de la escritura, de manera que otra de las creencias que ha recibido dicha atención es la figura del loup-garou o lougarou (hombre lobo, también identificado como un ogro u hombre del saco).

Para amor

El Vudú en Haití o esta religión practicada en otros países, poseen un ritual llamado el amarre haitiano; un ritual de amor de origen vudú tipo hechizo, que es un poderoso camino mágico que abarca muchos aspectos de la vida, y es utilizado por muchísimas personas alrededor de todo el mundo. Las tradiciones chamánicas tienen que ver con el antiguo arte del Vudú ya que proviene de estas traídas desde África al Nuevo Mundo durante la trata de esclavos. El vudú es la creencia de que la manifestación ritual de un deseo producirá un cambio en nuestra realidad. (ver articulo: Simbología del Hinduismo)

Según los rituales de amor que se realizan en la religión vudú, como el amarre haitiano al parecer poseen un funcionamiento efectivo para atraer y conservar el amor. Al ver años atrás, la información llegaba de forma muy lenta, un sacerdote o sacerdotisa vudú eran las personas confiadas de actuar como guardianes de estos rituales, pero hoy en día, la persona puede ser participe o practicante de estas ceremonias rituales de forma casera y fácil.

El amarre haitiano es el tipo más común de vudú que se practica. Su funcionamiento es muy efectivo en el proceso de la seducción, es decir, hacer que esa persona regrese o también logra el fortalecimiento de la una pareja actual. Debido al éxito que tiene en la técnica de seducción, el vudú ha ganado cierta mala reputación debido a esto; pues ha recibido envidia y odio en los últimos tiempos, en gran parte de aquellos cuyos amantes los abandonaron bajo la influencia de un amarre haitiano.

Este ritual de amor, en poco tiempo trae resultados excelentes, para realizar el amarre haitiano, existe la receta casera, con los siguientes elementos:

  • Una foto de tu ser amado, o algo que esa persona haya tocado (como una hoja de papel, un pedazo de ropa, un bolígrafo, etc.)
  • Una foto de ti
  • Una hoja de papel
  • Un pedazo de hilo negro
  • Una vela de color rosa
  • 1 palillo de dientes

Durante siglos, este hechizo se ha hecho universal transmitidos por varias regiones y se ha demostrado ser una oración amarre haitiano de las más eficaces que existen.

Para hacer el ritual, se debe realizar:

Con un palillo de dientes talla tu nombre, así como el nombre de tu ser amado en la cera de la vela.

Enciende la vela y posa tus manos sobre la llama, ahora di: Stepitali Melutasi Rabubo Ro Ro (nombre de tu ser amado) Stepitali Melutasi Rabubo Balika Ro Ro (tu nombre) Hambuta Salika Te Te (Repite todo esto 3 veces).

Con un lápiz escribe el nombre de la persona, así como tu nombre en el papel. Deja caer la cera sobre los dos nombres hasta que estén completamente cubiertos por cera.

Toma la foto de tu ser amado (o el elemento que ha tocado), tu fotografía y envuelve las dos cosas en el papel.

Ata el hilo alrededor del papel.

Deja que la vela se apague sola.

Pon el paquete debajo de la cama donde vas a dormir las próximas 7 noches.

Pasadas 7 noches, quema el papel. Espera dos semanas para ver los resultados del amarre haitiano.

En épocas antiguas, este ritual solía hacerse con sangre para escribir en una nota sobre hojas de plátano, sin embargo, en la actualidad no es necesario que recurras a estos extremos. Para eso, solo es necesario tener, papel y pluma será suficiente. Cuando alguna situación está fallando en la vida amorosa de la persona, estos recurren al vudú para conquistar a la persona deseada, o para resolver problemas que parecían no tener solución. (ver articulo: Templos del Hinduismo)

Para el amor, existen distintos rituales como por ejemplo:

  • Afrodisiacos vudús.

Los creyentes de esta religión sostienen que chupar el jugo de los huesos del bacalao es uno de los mejores medios para recobrar la potencia sexual. Para ello se tiene que extraer los testículos de un gato y dejarlos secar durante unos cuantos días. Posteriormente, se coloca en una bolsa de gamuza cerrada herméticamente, para después ser colgada del escroto del hombre durante un período no inferior a 30 días.

  • Un anticonceptivo sencillo.

Esta religión tiene rituales distintos para ayudar en un tema particular; para preparar un anticonceptivo eficaz los que practican el vudú piensan que se puede elaborar este con el agua fresca de la lluvia. El agua recogida en un vaso se ha de depositar sobre la mesita de noche antes de acostarse.

  • Método para las mujeres que quieren forzar a su hombre al matrimonio.

Aquellas mujeres que desean casarse, existe un ritual para forzar que el hombre llegue al matrimonio; para esto se toma una calabaza y se vacía su contenido. Debe rellenarse con patatas hervidas y pan tierno. Luego, se enrolla una pastilla de jabón con las hojas enredaderas de la misma calabaza. Una vez hecho todo esto, se esconde todo cerca de la casa del hombre amado. Para los fieles creyentes del vudú, creen que esto obliga al hombre a proponer un compromiso matrimonial.

  • Cómo conseguir que tu mujer no te ponga los cuernos.

Así como existe hechizo para obligar al hombre al matrimonio, también hay un ritual para que la mujer no monte los cachos; de manera que, para que ella se mantenga fiel, se debe colocar sobre su ombligo el espinazo de cualquier pescado, mezclado con la yema de un huevo hervido. Una vez realizado este hechizo, aquel hombre que quiera hacérselo con tu amada, se expone a morir en un plazo de 7 días.

  • Para convertir a un hombre en impotente.

En el vudú, existen bastantes hechizos que pueden favorecer o no a la persona; en el caso del hombre las mujeres pueden hacer todo tipo de ritual para lograr que hagan lo que ella quiera. En este caso, la mujer puede vengarse de un hombre con este rito. Para lograr que el hombre se vuelva impotente, basta con utilizar la ropa que ambos han usado después del acto sexual, por ejemplo, una toalla. A esta toalla se le realiza siete nudos y se sumerge en un río, evitando que salga a la superficie. Con esta acción, logrará que el hombre pierda su virilidad. Para lograr romper el hechizo se deben deshacer los siete nudos. Si esta toalla, se pierde el hombre nunca más volverá a recuperar su potencia sexual.

Rituales

El Vudú en Haití, posee varios rituales que pueden ser utilizado en varias formas y para diferentes peticiones. Los rituales más famosos son la utilización de las muñecas vudú, siendo el medio gracias al cual el pensamiento es transmitido con éxito. Este elemento es fundamental como instrumento ya que, se establece el contacto directo entre el sacerdote, o la sacerdotisa, y la persona a la que se quiere enfermar, herir o incluso matar. (ver articulo: Chakras y Mantras)

Los vuduistas son los responsables de crear las muñecas más poderosas y efectivas; en algunos, establecimientos se pueden adquirir, muchas de ellas en cera. Las confecciones, son realizadas para conservar las vibraciones de la persona representada: objetos personales y prendas de vestir que servirán para cubrir la parte exterior de la muñeca. El interior puede tener materiales como la cera, manteca, papel, masa de pan, hierbas de eupatorio, una vez que está construida se pueden pegar ciertas partes del cuerpo del afectado: trocitos de uña, cabello, piel.

Mientras se está elaborando el muñeco, es necesario sacrificar a un animal y untar con su sangre fresca el relleno de la muñeca. Algunos creyentes de la religión utilizan la sangre de la menstruación si la víctima es una mujer. Una vez que el fetiche está listo se ha de concentrar la imagen mental del afectado en ella.

Para hacer el mal, se debe clavar agujas en los puntos donde se quiere que la víctima sienta dolor. Aunque, las agujas también son usadas para sostener algún elemento que tenga la figura. Otro método que causa bastantes molestias consiste en liar un hilo negro alrededor de la muñeca vudú.

También existen rituales utilizados en contra de los enemigos, hay un método efectivo para esto: “La muñeca debe ser de cera. Esta se coloca en un horno y se deja derretir mientras se recita suavemente el nombre de la víctima. Mientras arde, se pincha una y otra vez con alfileres. Con este sistema la víctima sufre unos dolores atroces, llegando a morir si la figura se consume del todo “.

Con este ritual, hacen que el enemigo muera a los nueve meses de haberlo hecho, algunos confirman esta acción “Consiste en introducir la muñeca en un jarrón de porcelana marrón, que luego se cierra firmemente y se deposita en la tumba de un cementerio”.

Esta religión posee aspectos exóticos del vudú. Los creyentes suelen cubrir todos los relojes de pared y espejos de una pared donde yace un cuerpo, ya que sostienen que el espíritu puede tornarse destructor estos dos objetos. Otro caso, que prevalece en la cultura vudú es sobre si una muchacha muere virgen, su cuerpo es lavado cuidadosamente por una mambo, que deberá desflorarla, con el dedo o con cualquier objeto, antes de enterrarla.

Los altares de esta religión en su mayoría poseen un gran falo de madera; este elemento se usa para los casos en que alguien cae poseído. La mujer suele también utilizarlo como estimulante sexual mientras danza alocadamente.

La sangre caliente del cerdo se considera sagrado para las ceremonias por eso lo sacrifican. Realizan un juramento, a medida que el participante bebe un poco de la sangre del animal. Aquella persona que desee romper el juramento muere pronto o sufre horribles consecuencias. (ver articulo: Chakras y Arcángeles)

Los vuduistas al hacer sus sacrificios le ofrecen innumerables cosas a los espíritus como: ron, whisky, mujeres, y todo aquello que ellos consideran que es bueno. Algunos practicantes del vudú tienen una esposa legal y varias amantes.

El Vudú y su influencia en Haití

Cabe recordar que el vudú, ha sido la religión que ha dado pie a la creación de muchas otras religiones y creencias que han surgido en las islas de América en la zona del Caribe, en algunos países como Puerto Rico, República Dominicana, Luisiana, regiones del sur de Norte América y en Haití. También del vudú de la hechicería negra, el denominado hoodoo.

Debido a algunas semejanzas que existen con el catolicismo, cuando se produjo el descubrimiento por Cristóbal Colón, a raíz del vudú se originó la santería ya en Cuba, o el candomblé en Brasil, ligando a los santos católicos con el panteón de dioses africanos; era realizado para proteger a los esclavos africanos durante la colonización, pero sus propietarios les prohibieron sus antiguas prácticas, y así pasar desapercibidas sus creencias. Esta religión ha tenido influencia en otras regiones como las creencias tradicionales surgidas en África y que se extendieron por países como Angola o Congo.

Las personas que practican la religión vudú, son en su mayoría individuos de media y baja capacidad económica, social y cultural, aunque se han visto varios casos de la clase media y alta que suelen mezclar sus antiguas tradiciones con creencias cristianas o islámicas a las que se han convertido, viviendo muchas veces en ambas esferas religiosas y practicando ya en público o en privado aspectos de una como de otra. (ver articulo: Sonidos de los Chakras)

En los países africanos durante la época colonial se intentó suprimir el vudú y las demás religiones tradicionales africanas. Sin embargo, debido a la inserción en su mundo cultural y familiar ha hecho que sea imposible la desaparición. Hoy en día, hay países que practican esta religión, desde que se hizo oficial hubo una conferencia en el año 1991 en la ciudad de Ouidah (Benín) la primera Conferencia Internacional de vudú.

Película de Vudú en Haití

En cuanto a la religión vudú han salido todo tipo de información que mayormente ha sido para hablar negativamente de sus creencias y sus prácticas. En cuanto a la cultura vudú, surgió una película titulada La serpiente y el arco iris, es un filme de suspenso estadounidense producida en el año 1988 y dirigida por Wes Craven. El relato se basa en un escrito de Wade Davis, donde cuenta las experiencias que tuvo en Haití por la religión vudú. La historia de Clairvius Narcisse, presuntamente envenenado, enterrado vivo, y víctima de un proceso de zombificación.

El argumento se basa en una visita realizada a la Amazonia por El Etnobotánico/antropólogo Dennis Alan (Pullman), recibe una poción que lo conectaba a su tótem protector (un jaguar) a través de una serie de visiones, a raíz de esto es guiado luego por un jaguar de la propia selva tropical. Cuando regresa a Boston, es enviado a Haití por una empresa farmacéutica con el fin de investigar un medicamento que se usa en el vudú haitiano, con la esperanza de usarlo para la anestesia.

Cuando se inicia la exploración por encontrar la droga Alan es encargado en el país y asiste el médico de la zona Marielle (Cathy Tyson), haciendo llamar la atención de las autoridades, de manera que el comandante de los Tonton Macoutes, el capitán Dargent Peytraud (Zakes Morae), advierte a Alan de dejar Haití. Alan se niega a salir, y continúa investigando. Al pasar el tiempo, conoce a Mozart (Brent Jennings), un local médico brujo, que puede producir la droga; pero Mozart le vende un sustituto en su lugar.

Los Tonton Macoutes, arresta a Alan por segunda vez y es torturado; sin embargo, este se niega a irse del país. Posteriormente, se reúne de nuevo con Mozart para obtener el verdadero veneno. Unas horas antes de obtener esto, Alan experimenta una pesadilla plantada en su mente por Peytraud, y se despierta al lado de una mujer muerta. Los Tonton Macoutes al ver esto, culpan a Alan de asesinato. De esta manera, Peytraud conduce al avión a Alan apuntándole con una pistola; Mozart le da la droga a cambio de fama internacional. Alan vuelve a Boston para estudiar los componentes y efectos de la droga.

Luego se realiza una celebración, la esposa del empresario de Alan es poseída por Peytraud, quien le advierte de la muerte inminente de su marido. Desde entonces Alan regresa a Haití, donde es enterrado vivo por órdenes de Peytraud. Una vez que sale de su sepultura regresa a la sede de los Tonton Macoutes buscando a Marielle. Allí, Alan y su espíritu jaguar derrotan a Peytraud, lo que lleva a Marielle a decir: «La pesadilla ha terminado» (ver articulo: Chakras y la Aromaterapia)

La religión Vudú en Haití, ha sido vista de forma negativa ya que los Estados Unidos se había encargado de difundirla como una religión maligna en tiempos de la colonización y asi ha permanecido hasta hoy en día. Escuchar hablar de esta religión, resulta ser un poco extraño debido a su poca creencia en el mundo, debido a la imagen negativa que ha obtenido, pocos son los que se han interesado en seguirla.

Cada religión tiene sus prácticas, creencias, rituales y ceremonias; se critica a esta en particular debido a las practicas quizás extremas que poseen para lograr hacerle maldad a alguien o en cambio beneficiarle, que se realizan en pocos casos. Los diferentes hechizos se hacen peligrosos para obtener lo que la persona desea, esto puede ser una de las razones por la que mucha gente no la practique, aunque particularmente Haití es un país que el 85% de los habitantes creen en el cristianismo, se afirma que el 50% de ello practican el vudú, lo que hace que la influencia en este país sea total y efectiva en su creencia.

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